La Política Institucional de Igualdad de Género se concibe como un instrumento estratégico para avanzar en el reconocimiento y cumplimiento de los derechos humanos de las mujeres, contenidos en los marcos jurídicos nacionales e internacionales. Se proyecta como herramienta indispensable para la calidad Institucional, que requiere de la transversalidad de género en todo su quehacer interno y todos sus ámbitos de actuación externa.
El mundo laboral es una de las esferas de la vida donde se manifiestan con mayor claridad las desigualdades y discriminaciones que enfrentan las mujeres para su desarrollo personal, el despliegue de sus capacidades, su participación igualitaria y su ciudadanía plena. Esta situación hunde sus raíces en concepciones culturales estereotipadas respecto de lo que es femenino o es masculino, y que posicionan a unas y a otros en diferentes niveles de acceso y control de los recursos.